martes, 22 de febrero de 2011

El Hobbit "era otra especie humana"

El Hobbit "era otra especie humana"

Bautizado "Hobbit" por sus pequeñas dimensiones que recuerdan a los personajes de la novela "El Señor de los Anillos", de JRR Tolkien, aquellos humanos, de un metro de altura y 30 kilos de peso rondaban por la isla indonesa de Flores, tal vez hace 8.000 años, aseguraron los científicos.

Desde que fueron descubiertos, los restos del "Hombre de Flores" como también se le han llamado, han provocado un debate en la comunidad científica sobre si los esqueletos pertenecían a una especie distinta o a ancestros del hombre moderno con aflicciones que impidieron su crecimiento y les dio diminutos cerebros.

Dos artículos que aparecen en la publicación "Nature" apoyan la idea de que son una nueva especie humana.

El primero -presentado por el equipo de investigadores que descubrió los pequeños fósiles en la cueva Liang Bua de la isla de Flores- sostiene que la población pertenece a la especie de Homo floresiensis, distinta a la del Homo sapiens.



Especie prehistórica
Los científicos afirman que los "hobbits" era descendientes de una especie prehistórica de humanos, tal vez el Homo erectus, que llegó a las islas del sudeste asiático hace un millón de años.
Agregan que es muy probable que a través de muchos años, sus cuerpos evolucionaran hacia un tamaño menor, mediante un proceso natural de selección llamado "enanismo de isla".

Sin embargo, algunos investigadores argumentan que esto no explica el cerebro de los "Hobbits" similares a los de un chimpancé de cerca de 400 centímetros cúbicos, una tercera parte del tamaño del cerebro humano moderno.

Pero el segundo artículo, sobre estudios hechos a calaveras de hipopótamos antiguos enanos, comprueba que es posible que sus cerebros se hayan encogido.

Mientras, otros estudios a los pies de los restos de Indonesia indicaron que no eran similares a los humanos modernos

El corresponsal de ciencia de la BBC, Pallab Ghosh, señaló que ambos estudios indican que la historia de la evolución humana "es más compleja e intrigante de lo que se había pensado".


Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/05/090506_0211_hobbit_especie_humana_mf.shtml

lunes, 21 de febrero de 2011

La cuerda sobre el abismo

El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, - una cuerda sobre un abismo.

Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso caminar, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y pararse.

Friedrich Nietzsche




"Nosotros somos el eslabón perdido, tanto tiempo buscado, entre el animal y el hombre auténticamente humano"

Konrad Lorenz

jueves, 17 de febrero de 2011

Antiguos británicos comían a los muertos y bebían en cráneos

Por Madeleine Cowley

LONDRES (Reuters) - Habitantes británicos de la antigüedad devoraban a sus muertos y creaban grotescos cuencos a partir de los cráneos de sus restos, según una nueva investigación publicada el miércoles.

Investigadores del Museo de Historia Natural de Londres descubrieron huesos humanos de 15.000 años de antigüedad en el sur de Inglaterra que mostraron indicios de canibalismo y calaveras convertidas en copas.

Los cráneos -descubiertos en la cueva de Gough en la Garganta de Cheddar en el condado de Somerset, en el suroeste de Inglaterra- habían sido meticulosamente limpiados del tejido blando, cortados para retirar la base y huesos faciales, y pulidos para crear copas o cuencos, escribió la paleontóloga Silvia Bello en un estudio de la revista Public Library of Science PLoS ONE.

"En resumen, era un proceso muy laborioso dadas las herramientas disponibles", dijo Bello en un comunicado.

Los investigadores dijeron que las copas habían sido utilizadas como recipientes o para algún ritual.

"Es imposible saber cómo se usaban los cráneos-copas entonces, pero en recientes ejemplos podrían contener sangre, vino o alimentos durante rituales", dijo Chris Stringer, que ayudó a excavar uno de esos recipientes en 1987.

De unos 14.700 años de antigüedad, estos cráneos-copa de la cueva de Gough son los más antiguos de este tipo hallados en el mundo, dijeron los investigadores.

Añadieron que sólo se puede especular con las circunstancias de las muertes de los cromañones (primeros humanos modernos europeos), cuyos huesos fueron descubiertos.

Podrían haber sido asesinados, despedazados y devorados -siendo los cráneos-copas simplemente el último paso de este acontecimiento- o podrían haber formado parte del grupo que murió y fue comido en una situación de crisis, creándose estos recipientes como un tributo a los muertos.

"Simplemente no lo sabemos", dijeron en una respuesta conjunta por correo electrónico.

El uso de cráneos como recipientes para beber ha sido muy documentado en narraciones históricas y recientes estudios etnográficos, explicaron los investigadores en su estudio.

El antiguo historiador griego Herodoto retrató a los escitas como gente que bebía de las calaveras de sus enemigos y se han documentado prácticas similares entre vikingos, aborígenes australianos y en rituales budistas tántricos.

(Traducido por Blanca Rodríguez en la Redacción de Madrid)

Fuente: REUTERS

martes, 11 de enero de 2011

Las tormentas eléctricas fabrican antimateria

Enero 11, 2011: Haciendo uso del Telescopio Espacial Fermi de Rayos Gamma, de la NASA, los científicos han detectado haces de antimateria producidos por encima de las tormentas eléctricas en la Tierra, un fenómeno nunca antes observado.

Los científicos creen que las partículas de antimateria fueron creadas dentro de las tormentas eléctricas en un Destello de Rayos Gamma Terrestre o DRGT, por su sigla en idioma español (Terrestrial Gamma-ray Flash o TGF, en idioma inglés), asociado a los relámpagos. Se estima que diariamente se producen alrededor de 500 TGF en todo el mundo, pero la mayoría de ellos no son detectados.

"Estas señales son la primera evidencia directa de que las tormentas eléctricas pueden crear haces de partículas de antimateria", dijo Michael Briggs, quien es miembro del equipo que opera el Monitor de Destellos de Rayos Gamma (Gamma-ray Burst Monitor o GBM, en idioma inglés) del Telescopio Fermi, en la Universidad de Alabama, ubicada en Huntsville (UAH, por su sigla en idioma inglés). Briggs presentó este descubrimiento el pasado lunes en una conferencia que se llevó a cabo durante la reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense, en Seattle.

El telescopio Fermi está diseñado para monitorizar los rayos gamma, que constituyen la forma más energética de luz. Cuando la antimateria que golpea a este telescopio colisiona con una partícula de materia normal, ambas partículas son inmediatamente aniquiladas y transformadas en rayos gamma. El GBM ha detectado rayos gamma con energías de 511.000 electrónvoltios, lo cual indica que un electrón ha encontrado su contraparte de antimateria, un positrón.

Aunque el GBM del Fermi fue diseñado para observar eventos de alta energía en el universo, también está proporcionando valiosas contribuciones para entender este extraño fenómeno. El GBM monitoriza constantemente el cielo entero así como la Tierra que se encuentra por debajo suyo. El equipo del GBM ha identificado 130 TGF desde el lanzamiento del telescopio Fermi, el cual tuvo lugar en el año 2008.

"En órbita desde hace menos de 3 años, la misión Fermi ha demostrado ser una increíble herramienta para explorar el universo. Ahora aprendimos que también puede descubrir misterios mucho más cerca de nosotros", dijo Ilana Harrus, quien es científica del programa Fermi en la base de operaciones de la NASA, en Washington.

En la mayoría de los TGF observados, la nave espacial se encontraba directamente arriba de una tormenta eléctrica. Sin embargo, en cuatro casos, las tormentas se hallaban muy alejadas del Fermi. Además, las señales de radio producidas por relámpagos, las cuales fueron detectadas por una red de monitorización global, indican que los relámpagos se encontraban a cientos de kilómetros de distancia o más cuando se realizó la detección. Durante un TGF ocurrido el 14 de diciembre de 2009, el Fermi estaba localizado sobre Egipto, pero la tormenta eléctrica activa se encontraba en Zambia, unos 4.500 kilómetros (2.800 millas) al sur. La distante tormenta se hallaba por debajo del horizonte del telescopio Fermi, de forma que no fue posible detectar los rayos gamma producidos por ella.

"Aunque Fermi no podía ver la tormenta, la nave espacial estaba magnéticamente conectada a ella", explicó Joseph Dwyer, quien trabaja en el Instituto de Tecnología de Florida, en Melbourne, Florida. "El TGF produjo electrones y positrones de alta velocidad, los cuales viajaron sobre el campo magnético de la Tierra hasta colisionar con la nave espacial".

El haz continuó viajando más allá del telescopio Fermi hasta llegar a un lugar, conocido como punto espejo, donde su movimiento dio marcha atrás y golpeó de nuevo al Fermi, apenas 23 milisegundos más tarde. En cada ocasión, los positrones del haz colisionaron con los electrones de la nave espacial. Las partículas se aniquilaron mutuamente, emitiendo de este modo los rayos gamma detectados por el GBM localizado a bordo del Fermi.

Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que los TGF son producidos por los intensos campos eléctricos en las cercanías de la parte superior de las tormentas eléctricas. Si las condiciones son las adecuadas, dicen, el campo se vuelve lo suficientemente fuerte como para producir una avalancha ascendente de electrones. Estos electrones de alta energía, que alcanzan velocidades cercanas a la de la luz, despiden rayos gamma cuando son desviados por las moléculas de aire. Usualmente, estos rayos gamma son detectados como un TGF.

Sin embargo, la cascada de electrones produce tantos rayos gamma que logra que electrones y positrones sean eyectados fuera de la atmósfera. Esto ocurre cuando la energía transportada por un rayo gamma se transforma en un par de partículas: un electrón y un positrón. Son estas partículas las que alcanzan la órbita del telescopio Fermi.

La detección de positrones demuestra que muchas partículas de alta energía están siendo eyectadas fuera de la atmósfera. De hecho, los científicos ahora creen que todos los TGF emiten haces de electrones y positrones. Un artículo que describe este hallazgo fue aceptado para su publicación en la revista de investigación Geophysical Research Letters (Cartas de Investigación en Geofísica, en idioma español).

"Los resultados proporcionados por el telescopio Fermi nos llevan un paso más cerca en el camino para entender cómo es que funcionan los TGF", dijo Steven Cummer, de la Universidad Duke. "Aún falta descifrar qué es lo que hace especial a estas tormentas eléctricas y el papel específico que juegan los relámpagos en el proceso".

Fuente:http://ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/11jan_antimatter/

jueves, 18 de noviembre de 2010

El primer contacto genético entre Europa y América se produjo cinco siglos antes de la llegada de Colón


Diversos restos arqueológicos y antiguos relatos evidencian que los vikingos pisaron tierras americanas siglos antes de la llegada de Cristóbal Colón. El poblado vikingo descubierto en L'Anse aux Meadows, en Terranova, Canadá, y textos medievales islandeses como la Saga de los groenlandeses, escrita en 1200, y la Saga de Erik el Rojo, de 1260, apuntan a que estos incansables exploradores empezaron a llegar a la costa estadounidense a partir del siglo X.


Un equipo de científicos, entre ellos Carles Lalueza-Fox y Federico Sánchez Quinto, investigadores del Instituto de Biología Evolutiva, centro mixto de la UPF y el CSIC, conjuntamente con la Universidad de Islandia y la empresa biofarmacéutica deCODE Genetics, ambas en Reikiavik, han descubierto por primera vez que esta presencia precolombina tiene, además, una base genética. El trabajo se ha publicado en la revista American Journal of Physical Anthropology.

El equipo de expertos ha encontrado la respuesta en el análisis genético de cuatro familias islandesas que, actualmente, constituyen un grupo de 80 personas. Hasta ahora, se sabía que los genes de los actuales habitantes de la isla procedían de los países escandinavos, de Escocia e Irlanda, pero se desconocía que el origen fuera más lejano.

Una huella amerindia fue introducida por una mujer

Los científicos han encontrado un linaje genético de origen amerindio, y han reconstruido las genealogías hasta cuatro antepasados cercanos al año 1700. Si provienen de un mismo antepasado, es evidente que debe situarse antes de esa fecha.

El linaje encontrado, denominado C1e, es además mitocondrial, lo que significa que estos genes fueron introducidos en Islandia por una mujer. "Como la isla quedó prácticamente aislada desde el siglo X, la hipótesis más factible es que estos genes correspondieran a una mujer amerindia que fue traída desde América por los vikingos cerca del año 1000", ha manifestado Lalueza- fox. "Curiosamente, este hecho habría estado oculto por el hecho de ser una mujer, un personaje anónimo", añade del investigador del IBE, coautor del trabajo.

El estudio tiene su origen en el hallazgo, hace cuatro años, de cuatro personas islandesas con un linaje mitocondrial C típico de los indígenas americanos y del este de Asia, y en cambio ausente en Europa.

"En un primer momento se pensó que procedían de familias asiáticas establecidas recientemente en Islandia, pero cuando se estudiaron las genealogías familiares, se descubrió que las cuatro familias provenían de cuatro antepasados situados entre 1710 y 1740, todos ellos de la misma región del sur de Islandia, próxima a la enorme glaciar Vatnajökull ", detalla el investigador del IBE.

Los genes islandeses, una base de datos muy relevante

Para determinar que esta pequeña parte de los genes del continente americano habrían pasado a Europa, los investigadores han utilizado la base de datos familiares de deCODE, que recoge las genealogías de todos los islandeses y hasta el 80% de los islandeses que han existido.

Esta información es de gran utilidad para el estudio de enfermedades genéticas complejas. La población de Islandia (con cerca de 320.000 habitantes) es lo suficientemente grande como para que todos los trastornos que afectan a los europeos estén presentes y, a su vez, suficientemente pequeña para que sea posible controlar la diversidad genética.

Ahora, los científicos buscan algún trazo precolombino con la misma secuencia genética. "Hasta ahora hemos retrocedido hasta principios del siglo XVIII, pero sería interesante encontrar en Islandia restos más antiguos con esta misma secuencia. En primer lugar deberíamos buscar en la misma región de la que proceden las cuatro familias con el marcador amerindio, ya que sus antepasados deberían estar enterrados allí", añade Lalueza-Fox.

Trabajo de referencia:

Sigridur Sunna Ebenesersdóttir, Ásgeir Sigurdsson, Federico Sánchez-Quinto, Carles Lalueza-Fox, Kári Stefánsson y Agnar Helgason (2010) " A New Subclade of mtDNA Haplogroup C1 Found in Icelanders: Evidence of Pre-Columbian Contact?", American Journal of Physical Anthropology. DOI 10.1002/AJPA.21419.

Fuente: www.upf.edu