El ser humano no es solo materia
La herencia es la piedra angular del ser humano
La herencia no es solo genética
El ser humano es mas antiguo de lo que la ciencia oficial reconoce
No todo lo existente se puede medir y pesar
Nueva Ciencia para un Hombre Nuevo "Nosotros somos el eslabón perdido, tanto tiempo buscado, entre el animal y el hombre auténticamente humano" Konrad Lorenz
viernes, 20 de abril de 2012
martes, 16 de agosto de 2011
Descubren ranas que 'involucionan' y vuelven a tener dientes
Una especie de ranas (Gastrotheca guentheri) que habitan en las regiones boscosas de los Andes, entre Colombia y Ecuador, han recuperado sus dientes en las mandíbulas inferiores.
Son los únicos batracios del mundo con dientes tanto en la mandíbula inferior como superior. Según un equipo de científicos de la Universidad Stony Brook (Nueva York), la especie había perdido sus piezas dentales inferiores hace 200 millones de años, pero los han recuperado, como recoge la BBC.
La 'reaparición' de estos dientes fomenta el debate sobre si los rasgos complejos de las especies se pierden en la evolución o si pueden resurgir, aunque los expertos sugieren que esta prueba identifica un 'vacío legal' sobre todas las teorías anteriores.
Características inusuales
Estos anfibios también son conocidos como 'ranas marsupiales'. Llevan sus huevos en bolsas, como los canguros. La diferencia es que las ranas tienen el marsupio en la espalda y no en el vientre como los mamíferos australianos.
Además, las G. guentheri son las únicas que tienen dientes en la mandíbula inferior, lo que las convierte en unos batracios con características excepcionales, y clasificadas como especie vulnerable por la Unión para la Conservación de la Naturaleza por su "muy fragmentado hábitat".
John Wiens, autor principal del estudio, reconoce que "tras combinar datos de fósiles y secuencias de ADN pudimos demostrar que perdieron sus dientes hace más 230 millones de años, pero reaparecieron en los últimos 20 millones", como figura en las conclusiones del trabajo publicadas en la revista científica Evolution.
Los rasgos 'perdidos' pueden re-evolucionar incluso después de desaparecer hace millones de años
Hasta la fecha, la comunidad científica se basaba en la 'Ley de Dollo' (o de la irreversibilidad evolutiva), en la que se afirma que los rasgos 'pérdidos' durante la evolución de la especies no se pueden regenerar.
Pero este descubrimiento, afirma el Dr. Wiens, "proporciona una evidencia muy fuerte de que los rasgos anatómicos perdidos durante la evolución pueden volver a evolucionar, incluso después de estar ausentes durante cientos de millones de años".
Un vacío, insiste el científico, que puede aplicarse a otros casos como la re-evolución de los dedos 'perdidos' en los lagartos, las alas en el insecto palo o el periodo de larvas de las salamandras.
Fuente: http://www.jangala-magazine.com/index.php?option=com_content&view=article&id=65:ranas-que-involucionan-y-vuelven-a-tener-dientes-230-millones-de-anos-despueslas-g-guentheri-recuperan-sus-dientes-inferiores-millones-de-anos-despues&catid=1:noticias&Itemid=50
Referencia: http://news.bbc.co.uk/earth/hi/earth_news/newsid_9365000/9365076.stm
Son los únicos batracios del mundo con dientes tanto en la mandíbula inferior como superior. Según un equipo de científicos de la Universidad Stony Brook (Nueva York), la especie había perdido sus piezas dentales inferiores hace 200 millones de años, pero los han recuperado, como recoge la BBC.
La 'reaparición' de estos dientes fomenta el debate sobre si los rasgos complejos de las especies se pierden en la evolución o si pueden resurgir, aunque los expertos sugieren que esta prueba identifica un 'vacío legal' sobre todas las teorías anteriores.
Características inusuales
Estos anfibios también son conocidos como 'ranas marsupiales'. Llevan sus huevos en bolsas, como los canguros. La diferencia es que las ranas tienen el marsupio en la espalda y no en el vientre como los mamíferos australianos.
Además, las G. guentheri son las únicas que tienen dientes en la mandíbula inferior, lo que las convierte en unos batracios con características excepcionales, y clasificadas como especie vulnerable por la Unión para la Conservación de la Naturaleza por su "muy fragmentado hábitat".
John Wiens, autor principal del estudio, reconoce que "tras combinar datos de fósiles y secuencias de ADN pudimos demostrar que perdieron sus dientes hace más 230 millones de años, pero reaparecieron en los últimos 20 millones", como figura en las conclusiones del trabajo publicadas en la revista científica Evolution.
Los rasgos 'perdidos' pueden re-evolucionar incluso después de desaparecer hace millones de años
Hasta la fecha, la comunidad científica se basaba en la 'Ley de Dollo' (o de la irreversibilidad evolutiva), en la que se afirma que los rasgos 'pérdidos' durante la evolución de la especies no se pueden regenerar.
Pero este descubrimiento, afirma el Dr. Wiens, "proporciona una evidencia muy fuerte de que los rasgos anatómicos perdidos durante la evolución pueden volver a evolucionar, incluso después de estar ausentes durante cientos de millones de años".
Un vacío, insiste el científico, que puede aplicarse a otros casos como la re-evolución de los dedos 'perdidos' en los lagartos, las alas en el insecto palo o el periodo de larvas de las salamandras.
Fuente: http://www.jangala-magazine.com/index.php?option=com_content&view=article&id=65:ranas-que-involucionan-y-vuelven-a-tener-dientes-230-millones-de-anos-despueslas-g-guentheri-recuperan-sus-dientes-inferiores-millones-de-anos-despues&catid=1:noticias&Itemid=50
Referencia: http://news.bbc.co.uk/earth/hi/earth_news/newsid_9365000/9365076.stm
jueves, 4 de agosto de 2011
Rastros humanos de 30.000 años en Uruguay
Hallan rastros humanos de 30.000 años en Sauce, Uruguay
Analizan restos fósiles que podrían cambiar la historia
CANELONES
La posible presencia de seres humanos hace 30.000 años en el territorio que actualmente ocupa Uruguay está siendo estudiada junto a la costa del arroyo Vizcaíno, en la localidad de Sauce (Canelones).
En ese lugar, técnicos de la Facultad de Ciencias trabajan desde el año 1997, luego de que liceales del lugar encontraron restos fósiles durante una bajante. Los huesos correspondían a un lestodonte, un antiguo perezoso que integraba la megafauna de esta región de Sudamérica hace 28 siglos.
Luego fueron encontrados otros restos y ahora, 14 años después fueron hallados nuevos esqueletos.
El profesor Richard Fariña, biólogo y magister en paleontología, del Departamento de Paleontología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República está a cargo de la investigación, que se desarrolla con apoyo logístico de la Intendencia de Canelones.
Fariña dijo a El Espectador que fueron encontrados fragmentos de piedras que podrían corresponder a herramientas humanas que podrían haber causado las marcas que tenía una clavícula de un animal de unos 28.000 años de antigüedad, que fue encontrada en 2001 por un antropólogo español. "Si se viene a corroborar esto con más evidencia sería importantísimo. En el contexto del hallazgo de ahora todo viene siendo congruente con esta idea de que posiblemente haya que revisar la idea que se tiene de la colonización humana en América".
La teoría antropológica más aceptada indica que el poblamiento del continente americano comenzó hace unos 14.000 años, a través del estrecho de Bering, desde Asia.
En el territorio uruguayo, la presencia humana más antigua data de hace unos 10.000 años y fue probada hace relativamente poco, en las cuevas que se encuentran a estudio en el departamento de Salto.
Fuente: http://www.elpais.com.uy/110316/pciuda-553663/ciudades/hallan-rastros-humanos-de-30-000-anos-en-sauce/
Analizan restos fósiles que podrían cambiar la historia
CANELONES
La posible presencia de seres humanos hace 30.000 años en el territorio que actualmente ocupa Uruguay está siendo estudiada junto a la costa del arroyo Vizcaíno, en la localidad de Sauce (Canelones).
En ese lugar, técnicos de la Facultad de Ciencias trabajan desde el año 1997, luego de que liceales del lugar encontraron restos fósiles durante una bajante. Los huesos correspondían a un lestodonte, un antiguo perezoso que integraba la megafauna de esta región de Sudamérica hace 28 siglos.
Luego fueron encontrados otros restos y ahora, 14 años después fueron hallados nuevos esqueletos.
El profesor Richard Fariña, biólogo y magister en paleontología, del Departamento de Paleontología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República está a cargo de la investigación, que se desarrolla con apoyo logístico de la Intendencia de Canelones.
Fariña dijo a El Espectador que fueron encontrados fragmentos de piedras que podrían corresponder a herramientas humanas que podrían haber causado las marcas que tenía una clavícula de un animal de unos 28.000 años de antigüedad, que fue encontrada en 2001 por un antropólogo español. "Si se viene a corroborar esto con más evidencia sería importantísimo. En el contexto del hallazgo de ahora todo viene siendo congruente con esta idea de que posiblemente haya que revisar la idea que se tiene de la colonización humana en América".
La teoría antropológica más aceptada indica que el poblamiento del continente americano comenzó hace unos 14.000 años, a través del estrecho de Bering, desde Asia.
En el territorio uruguayo, la presencia humana más antigua data de hace unos 10.000 años y fue probada hace relativamente poco, en las cuevas que se encuentran a estudio en el departamento de Salto.
Fuente: http://www.elpais.com.uy/110316/pciuda-553663/ciudades/hallan-rastros-humanos-de-30-000-anos-en-sauce/
lunes, 23 de mayo de 2011
La energía oscura "existe"
El descubrimiento se basó en el estudio de más de 200.000 galaxias.
Los científicos utilizaron dos maneras separadas de observación que les permitió hacer una comparación independiente de los resultados anteriores referentes a la energía oscura.
Dos informes preparados por un equipo internacional de investigadores han sido aceptados para su publicación en The Royal Astronomical Society Journal (la revista de la Real Sociedad Astronómica).
Una de las observaciones utilizadas por los astrónomos implicó la medición de un patrón de distribución de las galaxias en el espacio. A este patrón se le conoce como "oscilaciones acústicas baryon".
El segundo tipo de observación involucró medir qué tan rápido se han formado los racimos de galaxias a lo largo del tiempo. Estas dos técnicas confirmaron la existencia de la energía oscura y la aceleración de la expansión del Universo.
El concepto de la energía oscura fue aplicado por primera vez a finales de los años 90, durante un estudio de luminosidad de las supernovas -estrellas que estallan- más distantes.
(...)
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_ciencia_energia_oscura_wbm.shtml
Los científicos utilizaron dos maneras separadas de observación que les permitió hacer una comparación independiente de los resultados anteriores referentes a la energía oscura.
Dos informes preparados por un equipo internacional de investigadores han sido aceptados para su publicación en The Royal Astronomical Society Journal (la revista de la Real Sociedad Astronómica).
Una de las observaciones utilizadas por los astrónomos implicó la medición de un patrón de distribución de las galaxias en el espacio. A este patrón se le conoce como "oscilaciones acústicas baryon".
El segundo tipo de observación involucró medir qué tan rápido se han formado los racimos de galaxias a lo largo del tiempo. Estas dos técnicas confirmaron la existencia de la energía oscura y la aceleración de la expansión del Universo.
El concepto de la energía oscura fue aplicado por primera vez a finales de los años 90, durante un estudio de luminosidad de las supernovas -estrellas que estallan- más distantes.
(...)
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_ciencia_energia_oscura_wbm.shtml
viernes, 20 de mayo de 2011
La tribu amazónica que no tiene palabras para el tiempo
Jason Palmer
BBC
Una tribu amazónica no tiene un concepto abstracto del tiempo, afirman investigadores.
La tribu Amondawa carece de las estructuras lingüísticas que relacionan el tiempo y el espacio, como, por ejemplo, nuestra idea de "trabajar durante toda la noche".
El estudio, publicado en la revista Language and Cognition, muestra que mientras los Amondawa reconocen los eventos que ocurren en el tiempo, éste no existe como un concepto aparte.
Los Amondawa fueron contactados por primera vez por el mundo exterior en 1986, y ahora investigadores de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y la Universidad Federal de Rondonia, en Brasil, empezaron a analizar la idea del tiempo en el lenguaje Amondawa.
"No estamos diciendo que esta es 'gente sin tiempo' o que estén 'fuera del tiempo'" dijo Chris Sinha, profesor de psicología del lenguaje en la Universidad de Portsmouth.
"La gente de Amondawa, como cualquier otra gente, puede hablar de eventos y secuencias de eventos", dijo Sinha a la BBC.
"Lo que no encontramos es una noción de tiempo que sea independiente de los eventos que están ocurriendo; ellos no tienen una noción de tiempo como algo en lo que los eventos ocurren".
El lenguaje de los Amondawa no tiene una palabra para "tiempo" o para periodos de tiempo como "mes" o "año".
Nombres diferentes
La gente no se refiere a sus edades, sino más bien asumen nombres diferentes en diferentes etapas de sus vidas o conforme alcanzan diferentes estatus dentro de la comunidad.
Pero, quizá lo que más sorprende es la sugerencia del equipo de que no hay correlación entre los conceptos de paso del tiempo y movimiento a través del espacio.
Ideas como la de que un evento "ha ocurrido" o está "adelantado" a otros son familiares en muchos lenguajes, formando la base de lo que se conoce como "mapeo de hipótesis".
Pero para los Amondawa, tales construcciones no existen.
"Nada de esto implica que tales mapeos estén más allá de las capacidades cognitivas de la gente", explicó el profesor Sinha. "Es sólo que no ocurre en la vida diaria".
Cuando los Amondawa aprenden portugués -algo que ocurre cada vez más- no tienen ningún problema en adquirir y usar estos mapeos del lenguaje.
El equipo piensa que la carencia del concepto de tiempo proviene de la carencia de "tecnología del tiempo" -un sistema de calendario o relojes- y que esto, a su vez, podría estar relacionado al hecho de que, como en muchas tribus, sus sistema numérico es limitado en detalle.
Términos absolutos
Estos argumentos no convencen a Pierre Pica, un teórico lingüistico del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, quien se enfoca en un lenguaje amazónico relacionado conocido como Mundurucu.
"Vincular número, tiempo, tensión, humor y espacio en una sola relación casual me parece que no va a ningún lado, basado en la diversidad lingüística que conozco", dijo a la BBC.
Pica aseguró que el estudio "muestra datos muy interesantes", pero argumenta que el que no aparezcan correlaciones de espacio/tiempo no refuta la "hipótesis de mapeo".
Pequeñas sociedades como los Amondawa tienden a usar términos absolutos para relaciones espaciales normales, por ejemplo, al referirse a la localización de un río particular que todos en la cultura conocerían muy bien, más que usar palabras genéricas para río o rivera del río.
En otras palabras, mientras los Amondawa podrían percibirse moviéndose en el tiempo y percibir organizaciones espaciales de los eventos en el tiempo, el lenguaje podría no necesariamente reflejarlo de una manera obvia.
El profesor Sinha afirma que se necesitan más estudios.
"Nos gustaría regresar y simplemente verificarlo otra vez antes de que el lenguaje desaparezca, antes de que la mayoría de la población conozca los sistemas de calendario".
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_tribu_amazonica_tiempo_sao.shtml
BBC
Una tribu amazónica no tiene un concepto abstracto del tiempo, afirman investigadores.
La tribu Amondawa carece de las estructuras lingüísticas que relacionan el tiempo y el espacio, como, por ejemplo, nuestra idea de "trabajar durante toda la noche".
El estudio, publicado en la revista Language and Cognition, muestra que mientras los Amondawa reconocen los eventos que ocurren en el tiempo, éste no existe como un concepto aparte.
Los Amondawa fueron contactados por primera vez por el mundo exterior en 1986, y ahora investigadores de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y la Universidad Federal de Rondonia, en Brasil, empezaron a analizar la idea del tiempo en el lenguaje Amondawa.
"No estamos diciendo que esta es 'gente sin tiempo' o que estén 'fuera del tiempo'" dijo Chris Sinha, profesor de psicología del lenguaje en la Universidad de Portsmouth.
"La gente de Amondawa, como cualquier otra gente, puede hablar de eventos y secuencias de eventos", dijo Sinha a la BBC.
"Lo que no encontramos es una noción de tiempo que sea independiente de los eventos que están ocurriendo; ellos no tienen una noción de tiempo como algo en lo que los eventos ocurren".
El lenguaje de los Amondawa no tiene una palabra para "tiempo" o para periodos de tiempo como "mes" o "año".
Nombres diferentes
La gente no se refiere a sus edades, sino más bien asumen nombres diferentes en diferentes etapas de sus vidas o conforme alcanzan diferentes estatus dentro de la comunidad.
Pero, quizá lo que más sorprende es la sugerencia del equipo de que no hay correlación entre los conceptos de paso del tiempo y movimiento a través del espacio.
Ideas como la de que un evento "ha ocurrido" o está "adelantado" a otros son familiares en muchos lenguajes, formando la base de lo que se conoce como "mapeo de hipótesis".
Pero para los Amondawa, tales construcciones no existen.
"Nada de esto implica que tales mapeos estén más allá de las capacidades cognitivas de la gente", explicó el profesor Sinha. "Es sólo que no ocurre en la vida diaria".
Cuando los Amondawa aprenden portugués -algo que ocurre cada vez más- no tienen ningún problema en adquirir y usar estos mapeos del lenguaje.
El equipo piensa que la carencia del concepto de tiempo proviene de la carencia de "tecnología del tiempo" -un sistema de calendario o relojes- y que esto, a su vez, podría estar relacionado al hecho de que, como en muchas tribus, sus sistema numérico es limitado en detalle.
Términos absolutos
Estos argumentos no convencen a Pierre Pica, un teórico lingüistico del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, quien se enfoca en un lenguaje amazónico relacionado conocido como Mundurucu.
"Vincular número, tiempo, tensión, humor y espacio en una sola relación casual me parece que no va a ningún lado, basado en la diversidad lingüística que conozco", dijo a la BBC.
Pica aseguró que el estudio "muestra datos muy interesantes", pero argumenta que el que no aparezcan correlaciones de espacio/tiempo no refuta la "hipótesis de mapeo".
Pequeñas sociedades como los Amondawa tienden a usar términos absolutos para relaciones espaciales normales, por ejemplo, al referirse a la localización de un río particular que todos en la cultura conocerían muy bien, más que usar palabras genéricas para río o rivera del río.
En otras palabras, mientras los Amondawa podrían percibirse moviéndose en el tiempo y percibir organizaciones espaciales de los eventos en el tiempo, el lenguaje podría no necesariamente reflejarlo de una manera obvia.
El profesor Sinha afirma que se necesitan más estudios.
"Nos gustaría regresar y simplemente verificarlo otra vez antes de que el lenguaje desaparezca, antes de que la mayoría de la población conozca los sistemas de calendario".
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_tribu_amazonica_tiempo_sao.shtml
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